Si hacemos un histórico publicitario a propósito de lo que significaba hace unos años una marca, nos viene a la memoria aquello de “proporcionar identidad y diferenciación a los productos aumentando su valor respecto a los que no tienen”. Digo hace unos años porqué parece ser que hoy el concepto de Marca está pasando por momentos bajos y lo que ahora se estila son las llamadas marcas blancas por todos conocidas.
Y es que las cifras no engañan: si en 1991 las marcas blancas suponía el 7,7% de gasto en compras de los supermercados, en 2008 superó el 30%. El incremento es bastante más que significativo y un dato evidente de que los hábitos de consumo han cambiado.
A pesar se todo, las grandes marcas saben que el consumidor quiere elegir y para ello insisten en aquello del valor de la marca (no fabricamos para terceros) o la superioridad del producto.
El último ejemplo de esta estrategia lo encontramos en Fontaneda que, de la mano de Julia Otero como prescriptora, habla de sus diferencias respecto a otras marcas y destaca la calidad superior de la gama Digestive. Según Ángel Alonso, director de marketing de Fontaneda Disgestive, ha elegido a Julia por “su cercanía, credibilidad y la confianza que transmite”.
Todo con la finalidad de recuperar al consumidor, pero no a cualquier consumidor, sinó aquel que busca, compara y elige…¿te suena esto de algo?
